lunes, 20 de agosto de 2007

LEY BENIGNA PARA LOS AGRESORES DE LA VIOLENCIA FAMILIAR.

Hoy en día somos testigos de cómo el ambiente familiar se ve ensombrecido por una serie de problemas cotidianos; en este sentido, la Ley de Violencia Familiar no ha cumplido con los propósitos de prevención y solución a los problemas intrafamiliares, donde no solamente las mujeres son las más afectadas sino también sus hijos(as) y los de su entorno. El comportamiento del Poder Judicial tampoco ha tenido resultado. Los jueces siempre buscan la conciliación sin tener en cuenta y entender las razones por las que una víctima acude a su despacho; en otros casos, sea por el factor económico o por la demora en los procesos, muchas mujeres se ven obligadas a abandonar la causa.

Las pocas facilidades, la falta de auxilio judicial, la lentitud de los procesos, hacen que cada vez más mujeres vean lejana la posibilidad de acceder a un debido proceso y tutela jurisdiccional efectivas. Mientras tanto, el ciclo de violencia se sigue repitiendo, acentuando la agresividad y venganza de sus agresores. Esta falta de seriedad de parte del Estado peruano ha logrado que la violencia contra las mujeres se convierta en un verdadero problema social, que requiere de medidas y acciones inmediatas y eficaces que busquen disminuir la violencia doméstica en nuestro país.

En ese sentido, es responsabilidad de todos; es por eso que la violencia física representa el 65% y el daño psicológico el 29.2 %. El miedo, el terror en las mentes de ellas. La destrucción de su autoestima las coloca en una situación de vulnerabilidad ante el agresor. En el año 2005 la Policía Nacional del Perú ha registrado 76 255 denuncias por violencia familiar; de las cuales el 9.4% son propiciadas a hombres y el 90.6% a mujeres.Según una encuesta demográfica y de salud familiar del 2006, el 79% de las mujeres que han sufrido violencia no denuncian el hecho. Asimismo, el 49% de los niños y adolescentes reciben golpizas y maltratos de parte de sus padres y en el caso de los adultos mayores, los Centros de Emergencia del Ministerio de la Mujer atendieron 1120 denuncias de maltratos a adultos mayores.En el lapso de enero a junio de este año, un total de 12 mil 612 casos de violencia física y psicológica contra menores y mujeres fueron atendidos en los Centros de Emergencia Mujer (CEM) del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social. En Piura se atendieron 3060 casos en todo el año pasado.

Este trabajo se justificará en la medida que se sancione a las personas que incurran en violencia familiar en cualquiera de sus formas, para ello tiene que determinarse el daño físico, psíquico-mental y sexual, lo cual se debe castigar con una pena, ya que se ha vulnerado el bien jurídico protegido: la familia. Según nuestra Constitución Política del Estado y demás normas nacionales e internacionales, ninguna persona podrá hacer justicia por sí misma, tampoco ejercer violencia para reclamar su derecho. Bajo estos principios, los casos de violencia familiar tienen que ser vistos por los Tribunales penales, los que deberán actuar de acuerdo a los plazos y términos que fije la ley, expidiendo sentencias con celeridad e imparcialidad. La violencia se ha convertido, pues, en un reproche social y de vital preocupación. Para lo cual se debe respetar las leyes y lo principal cumplirlas para evitar la violencia familiar que agobia a nuestro país.
Por: Diana Chero Alvarado.